CRITICA a una Obra de Petorutti/// 🚬: La perspectiva descuartizada por una vista de plano y una toma frontal, persuaden al espectador que en
tiende que se trata de una percepción por completo stemporal, alejada de la mimesis anecdótica del impresionismo. El cubismo es estático a pesar de haber entre chocado con vagos conceptos de dinamismo, todo traído de las Europeas. Petorutti no viajó en vano, pues se encontró allá con Xul Solar. Y cuando regreso a Sudamerica su novedoso impulso vanguardista lo llevaría a sorprenderse con esa incapacidad de asombro perro, de lo espectadores. Quiénes con osadía se atrevieran a salivar los cuadros del pintor; porque sus ideas les resultaban provocadoras. Loable racionalidad quebrada y cuadrado dentro del cuadro de los rectángulos del marco. Yo prefiero las críticas verbales, después de todo. Cómo en una partida de ajedrez, el artista se disputa las más geométricas decisiones sensibles, a medida que avanzan las transparencias del cuadro en cuestión. Los ánimos se superponen uno por uno entre horizontales y verticales; pero Petorutti intercede y arremete haciendo gala de sus más irremediables líneas de índole diagonal, está registrando el arte del futuro y no está para enchastres azarosos ni emocionalismos incontrolables. La composición nos tienta con una porción 🍕 amarilla como contra punto de fuga. Un botellón cíclope, y el vacío de la copa del toilette diálogan con el "el futurista uno mismo" en un recinto de antaño de ocres y de tierras (lejanas). "Tocó madera" pero no sé puede, porque el vidrio refleja aquella falta de tacto y naides se le va la mano.

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