VEDUTISMO//. Hoja, el mantel de una pizzería 🍕 de Venecia. Donde al final me fui de la ciudad sin haber colgado esa muestra..de día iba a todos los museos y estaba la Biennal, donde participo Felipe Noé con su pintura de marco irregular. Vi obras de países asiáticos y africanos. Me sorprendió un Picasso colorido en una vidriera Top. Gaviotas comiendo pescados junto a rio. Un dibujo en tinta china a cambio de un paseo nocturno en góndola por el canal. Gughenstein. Canaletto. Había una señora con un vestido a lunares y rulos, que se asomó por la ventana antigua de un segundo piso y agitó un mantel cuadriculado para limpiar 🧹 las migas del almuerzo. Todo muy pintoresco y oportuno. Las azoteas con tejados descomponían la geometría arquitectónica en un declive inaudito que daba lástima por el sólo hecho de creer que toda la magia irrecuperable de una magnífica civilización se hundirá tarde o temprano en el lodo de sus cimientos sin dejar más rastros que algunos signos bocetos en tinta. TINTORETTO y TiZIANO. Un bandoneón despachaba infinitamente música de Piazzola en La Piazza de la torre alta. Plaza San Marcos. Se juntaban a tocar la guitarra en las escaleras de una catedral. Vi un Bellini en una pinacoteca. Ah, al llegar agarré muchas hojas antiguas que encontré tiradas donde hice bocetos de la pinturas renacentistas, barrocas y francesa, dentro de todos los museos con tinta china, lapicera o lápiz. Una noche hice ese dibujo de ahí abajo una noche cenando con gente en la calle, la strada, bocetando a la gente circundante. "Tenés menos calle que Venecia" // Venecia Venecia. Tinta. "Il paradisso perdutto" /// dibujado en la calle una noche después de cenar pizza con italianos. /// Había la Bienal de Venecia y yo me auto invité con una intervención en unos papeles en el piso con tinta china, y se llenó de turistas que observaban la realización de mi obra en el rollo desenrollando en piso, dónde los dibujaba e improvisados con tinta china negra. Recuerdo que había tanto arte tanto dentro (gato) como fuera (perro) de los museos que llegamos a saturarnos de información. Y quedó en evidencia la drástica diferenciación entre las expresiones clásicas y el posmodernismo que acechaba en lugares asépticos, escepticos y sórdidos, fríos como estos tiempos que corren. Pero , por suerte, cosmopolitas.: .
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