Hace un tiempo una "visión" (🕊️) muy envolvente me situó de forma paralela al realismo mundano y circundante de la "realidad" del (g-p), en un mundo igneo, de colores naranja flujo y sombras oscuras, un caos tumultuoso de seres tribales de estás tierras (águila-condor-tatúcarreta-tatadios-vinchuca). A tal punto una "realidad" intermedió en la otra esfera del campo visual (intercedio 🐘), que me condujo de tal modo a que optara por tomar y resolver una determinación que en ese momento yo no tenía prevista hasta el momento y de la cual, creo, que no me sería factible retractarme jamás porque es un hecho de tanta relevancia para mí pintura que no puede menos que generarme insatifaccion y congoja en el pantanal de mi psiquis, aunque la contradicción en el aspecto cocodrilico (🐊 ) uno no puede dejar de tenerla del todo presente, porque como he dicho antes [el arte es un hecho que por un lado es "consciencia" y por el otro "materia"]. En esto radica la catástrofe estética. Por lo cual hablo de mi mismo pero al mismo tiempo de todo el entorno y los entes que me rodean y configuran la dimensión G-P. En plena conciencia de mi voluntad, entonces resolví que el desapego de un objeto simbólico era un acto que implicaria, por lo demás, ser precavido en mi forma de ver las cosas (en última instancia para preservar algo de mucho valor). Y cuando hablo de esferas creo distinguirme de un troglodita, por el hecho de ser testigo consciente del dualismo complejo que existe entre los diversos planos de percepción. El sano juicio y la buena fe de las determinaciones establecen un parámetro de lo que puede ser oportuno en el marco de los resultados del proceso creativo. Si la pacha-mama impone sus propias leyes, parece que los individuos libres estaríamos sometidos a perder poder sobre nuestras intenciones. Y esto para algunos está bien, hasta quedé demostrado que todo es un autoengaño psicólogico. Pero este mecanismo mental tan incoherente en apariencia, no es el mismo que inspira al final todo lo que yo pinto? // Tratado del G-P. 2da edición. Patricio Morrison.
escritos rescatados de mi propia basura 🗑️ La desconfianza no confianzuda hacia el arte de la filosofía, y por lo tanto y por consiguiente de los filósofos, también; llega a nuestros tiempos desde hace ya unos varios siglos. Pongamos cuál ejemplo Platón, a quien Dante Alighieri condenó al Infierno en la sentencia del canto IV porque seguramente, cómo todos piensan también se habría preguntado, cicuta de por medio, acerca de las dualidades que dividen al mundo. Ya metido y queriendo, al mismo tiempo salir de esa caverna; de alguna manera sus indagaciones querían aproximarse al pensamiento mío. El en realidad, si se puede hablar de una única realidad, se preguntaba, sin saberlo en esos tiempos lo siguiente: porqué las cosas se dividen en PERRO y en GATO? Y la humanidad entera tiene que esperar, después de algunos siglos a que yo terminé de cenar este pez ado para contestar esta respuesta.. Leia el destino en las rajaduras del vidrio de la pantalla del teléfono. ...
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