"El qué dirán", año 2026. // El arte contestatario, -siendo diferente al provocativo- no es muy conservador, porque, al fin y al cabo, representará una demostración osada de humorismo, desestructuración, informalidad y autoparodia, que puede generar insatisfacción, pues es harto complejo. Casi todas mis obras pictóricas no menos emblemáticas han sido producto de procesos pictóricos que responden a instancias de bellesa superpuesta, en las que la destrucción del cuadro, siempre formó parte del arte. Si a veces se gana, y otras se pierde, yo me perdí en el perder, pero ganar no me lo perdería jamás. Bajo la anónima multiplicación de diferentes estados, una obra crece y se enriquece de texturas, colores, transparencias y accidentes que dan lugar a la sorpresa del juego y la improvisación, destruyendo la falta de compromiso que infringe la avaricia y las mezquindad de los lugares comunes. Hoy por hoy existe la fotografía, que es testigo de la infamia justa del avance en la bús...