RECUERDO: llevaba un año viajando solo y sin documentos y sin dinero por Europa Un sujeto de mi edad (26) me preguntó si no tenía dónde dormir y como venía durmiendo en las plazas de las calles de distintas ciudades con la mochila roja; algo cansado, fui a parar a la casa de ese tío que nunca supe el nombre. Y -musica fuerte- entre griterios en italiano que no entendía, más o menos diez malandros romanos depositaron en el centro de la mesa una cacerola de metal llena de fideos con Tuco y todos se sirvieron de ahí de manera colectiva y comimos a los gritos. Me despertaron unas horas después entrando a la habitación que me habían cedido, a los gritos violentos y saltos flameando una bandera grande. Al día siguiente volví a la calle y me hice un lugar en el pasto frente al Coliseo romano y me quedé refugiado ahí durmiendo unos tres días y dibujando de a ratos en ese lugar. /// Algunos meses antes viajando también en situación clandestina compartí, en España un escondido sitio en una calle donde me hicieron espacio una docena de africanos qué estarían sin duda en la misma situación. (A veces ir a comer o a dormir a CARITAS como en los viajes solitarios por Sudamérica y todos rezando en el comedor con los brasileños, las camas marineras, y al día siguiente esperar camiones en la ruta). /// Capitalizando el bagaje de la experiencia para la realización de futuras obras.///Reminiscencias lejanas.
RECUERDO: llevaba un año viajando solo y sin documentos y sin dinero por Europa Un sujeto de mi edad (26) me preguntó si no tenía dónde dormir y como venía durmiendo en las plazas de las calles de distintas ciudades con la mochila roja; algo cansado, fui a parar a la casa de ese tío que nunca supe el nombre. Y -musica fuerte- entre griterios en italiano que no entendía, más o menos diez malandros romanos depositaron en el centro de la mesa una cacerola de metal llena de fideos con Tuco y todos se sirvieron de ahí de manera colectiva y comimos a los gritos. Me despertaron unas horas después entrando a la habitación que me habían cedido, a los gritos violentos y saltos flameando una bandera grande. Al día siguiente volví a la calle y me hice un lugar en el pasto frente al Coliseo romano y me quedé refugiado ahí durmiendo unos tres días y dibujando de a ratos en ese lugar. /// Algunos meses antes viajando también en situación clandestina compartí, en España un escondido sitio en una calle donde me hicieron espacio una docena de africanos qué estarían sin duda en la misma situación. (A veces ir a comer o a dormir a CARITAS como en los viajes solitarios por Sudamérica y todos rezando en el comedor con los brasileños, las camas marineras, y al día siguiente esperar camiones en la ruta). /// Capitalizando el bagaje de la experiencia para la realización de futuras obras.///Reminiscencias lejanas.





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