CHARLATANERIA: a propósito de lel concepto de la felicidad, yo me preguntaba si el deseo puede estar sujeto indefinidamente a la observación eterna de una pintura. Porque si bien en el contenido de ésta se infiltra en cierto grado una esfera de placer terrenal (perro), también es cierto que por medio del inconsciente, el caos metafísico se proyecta como una sombra que excede por completo la dimensión limitada de la individualidad del pintor, y acurre el suceso de la belleza (gato). El alma se puede salvar Desi misma a través de la entrega inapropiada a la contemplación de la obra. Un diálogo cotidiano con el cuadro hace que el cuerpo etéreo de la persona refleje un día y vuelta de sus deseos más recónditos, creando una dinámica que fluctúa a través de los días, del tiempo. Pero la pintura sigue colgada, en apariencia esratica, recibe continuamente una alteración en el orden compositivo, con producto de esa activa subjetividad de la que está hecha la percepción de los espectadores. Este mismo acontecer bien puede darse en forma, en menor medida desde luego, en el terreno virtual de las redes sociales, sólo que cabe preguntarse (PAJARO) si la intermediación de un objeto eléctrico como la computadora, es un elemento que distancia, tergiversar o modifica la interacción entre el emisor y el receptor. Por la visto, tendré que aceptar que por lo menos destruye limitaciones de espacio y de tiempo, construyendo un dispositivo de imagen que se multiplica milagrosamente en el mundo contemporáneo. (ANGUILA).
Las cosas se dividen en Perro y Gato. (hay que clikear en "Entradas Antiguas" para ver todo)
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