馃崡////Hoy, en el d铆a del PERRO, entre ladridos injustificados, fatidicas nomenclaturas equidistantes de la tradici贸n, tan arraigados al convencionalismo apatri贸tico del Dogo de la inconsciencia plural y como individuo con rasgos felinos en contradicci贸n con mi esp铆ritu extraviado de p谩jaro propenso al mate y la bombilla; no pod铆a dejar de reflexionar acerca de cuestiones que me competen est谩 ma帽ana del sahueso que nunca olvidar茅. Pero (perro) a fuerza de la nulidad
de todo lo dicho, y a pesar de estar ligados los caninos conceptos entre si (en si, hacia si) yo apelo por 煤ltima vez al dispositivo refractario y disruptivo tan en boga constrictora por cierto en este d铆a de cuatro patas. Porque el hecho mismo que la mirada del lector es un acontecimiento intangible pero (perro) cuya manifestacion sucede en forma que avanza la lectura en el cerebro bajo la inquisici贸n absurda de la mirada que observa de izquierda a derecha; esto no implica por si mismo en absoluto que la Voluntad de lo observado no conceda el honor leg铆timo y ecu谩nime de la observaci贸n. Seamos coherentes de una vez por todas. Si condugiese ritmicamente a trav茅s del palabrerio, el latido es el an谩lisis de lo ya dicho, sepultado haya abajo en los recovecos oscuros de la inconsciencia, bajo tierra entonces soy como un manso Cocker que se ha extraviado en el mundo Gato? Tambi茅n por medio del o铆do voy a descender en el cuerpo del texto conformado por una susecion intachable e irreversible de vocablos negros y maullidos que entrechocan, especialmente UD., hacia los renglones inferiores de este posteo desgarrador y putrido, a trav茅s del pulso riguroso de un lenguaje de hocico gris que a veces surge triste a partir de la evocacion no feliz de la bells pulsi贸n de muerte. Entonces? Nunca es tarde para releer el deterioro inconexo de las palabras que constituyen la totalidad de esta frase. Repito. Repito. Y aunque se intuya tempranamente que es una absoluta necesidad de evacion, es decir alguna perdida de tiempo que no se recuperar谩 nunca; la voz maligna de su conciencia me somete que esto y que lo otro? ya no implica nada m谩s, y ac谩 est谩 el error (v茅ase el cuadro en proceso). En lo m谩s m铆nimo ir铆amos retroceder ; y la vida -como se supone- es un hecho lineal, un d谩lmata decapitado de lo cual deducimos que su finitud no ser谩 otra cosa que aqu茅l aquelarre punto intermitente que nos pueda redimir, el cuadro sangriento, una pintura en colores rojos y negros con manchitas blancas. Por el contrario, y sin querer ser pesimista, voy a morder, porque tambi茅n es v谩lido recordar que cuando uno se dispone abandonar la supervisi贸n de una expresi贸n verbal, ya por pereza visual o mental, conjeturo que no se correr谩 el velo, se corre el riesgo al final de este extrav铆o y UD mismo se oculta ante el misterioso santuario de lo desconocido, para apartarse de lo cotidiano, entre aquellas cosas que nos han sido no prohibidas, seguramente por no estar preparados para cosas peores. Pero bien, sigamos descendiendo en dia del PERRO, y no me extiendo m谩s, porque no me quiero estirar, no quiero meter la pata 馃崡.
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